martes, 6 de diciembre de 2011
LA VERGÜENZA
DAVID PLANELL 2009
3 de diciembre de 2011
¿Me permiten una pregunta indiscreta? ¿Verdad que una de las razones para ir al cine es “pasar un rato agradable”? Bueno, pues hoy tendrán que buscar otras.
¡Que no cunda el pánico! ¡Las hay!
Encontrarse con un grupo de amigos aficionados al cine: aquí los tienen.
Mantenerse al día sobre la producción cinematográfica en nuestra lengua: película de 2009, premiada en el festival de cine de Málaga.
Seguir a una directora o director que conocemos y nos interesa. Este no será posiblemente el caso porque “La vergüenza” es la primera película de David Planell.
Volver a ver a un actor que les gusta: yo sé que Alberto San Juan (el trompetista de “Bajo las estrellas”, el protagonista de “El otro lado de la cama” y de tantas otras películas, obras de teatro y series de televisión) suele ser un actor que vale la pena y, en esta película, no defrauda.
Ver cómo se aborda un hecho de actualidad o un problema sobre el que queremos saber más y formarnos nuestra propia opinión.
..
¿Les interesa el tema de “la adopción de menores”? Pues entonces, ¡bienvenidos! ¡Aquí tienen su razón de hoy!
¿Y desde qué perspectiva se aborda aquí? Desde la repercusión que tiene adoptar un niño en la pareja que lo adopta.
Casi podríamos decir que la influencia de este hecho en la pareja, el vuelco que da a su relación, acapara de tal modo el desarrollo de la película que más bien parece que este sea de verdad el tema central y no la adopción.
Algo que a nosotros, los espectadores, nos facilita el seguimiento de la acción y, a la vez, nos hace menos creíble la evolución de los personajes es que todo lo que vamos a ver está concentrado en un solo día.
Eso nos exige, por otra parte, un plus de atención que, no obstante, espero que no les resulte excesivamente fatigosa. Vamos a ver, pues.
Pedro Herranz
miércoles, 30 de noviembre de 2011
PAISITO (2008)
Tras años fuera de su país Xavi, vuelve al Paisito ya que ha sido
fichado por el Osasuna de Pamplona. Pero allí se encontará con su
pasado, y con Rosana, una chica que le ha estado esperando apresada
entre el amor y el odio.
Una historia en la que se recordará la infancia en un Uruguay en el que la democracia o la prosperidad económica no podía esconder el descontento del pueblo y la corrupción. Padres que no deseaban más que proteger a sus hijos, y ver fútbol, claro. Porque en el Paisito el fútbol es una forma de vida.
Una historia en la que se recordará la infancia en un Uruguay en el que la democracia o la prosperidad económica no podía esconder el descontento del pueblo y la corrupción. Padres que no deseaban más que proteger a sus hijos, y ver fútbol, claro. Porque en el Paisito el fútbol es una forma de vida.
LA BUENA NUEVA
HELENA TABERNA 2008
5 de noviembre de 2011
Buenas noches. ¡Qué buen sitio para volver a vernos, ¿verdad?
¡Enhorabuena a las responsables de Procine! Han conseguido poner en pie un buen programa, en un buen lugar y con un público de calidad: basta con mirar a nuestro alrededor y cruzar unas palabras para comprobarlo.
A esta misma hora, Helena Taberna, la directora navarra de “La buena nueva”, está charlando con el público que ha asistido a la proyección de su película en el cine Odeón de Florencia dentro del XXXIII festival de cine de mujer. No vamos a tener nosotros esa suerte, pero sí vamos a intentar meternos a fondo en la película y tratar de ver lo que quieren transmitirnos la directora, los actores y todo el equipo.
Solemos decir en español que “de gustos no hay nada escrito” y algo parecido ocurre con las buenas noticias: ¿lo que es una buena nueva (una buena noticia) para unos, lo es también para otros?
Saltemos 75 años hacia atrás. Hagamos un esfuerzo. ¿Para cuántos, para quiénes fue una excelente noticia la sublevación de Franco y sus secuaces? ¿Para cuántos, para quiénes fue una noticia terrible?
Quien recibe una buena noticia se alegra, lo celebra y generalmente hace que corra la voz. Aquel verano de 1936 se alegró mucho un sector del ejército, el más lleno de odio y el más sediento de sangre; saltaron de alegría la mayor parte de los ricos, terratenientes y caciques; no fueron capaces de ocultar su júbilo casi todos los jerarcas de la iglesia católica española y se pusieron al lado de los anteriores, bendijeron las masacres y celebraron los horrores. Una parte importante del pueblo, fácil de engañar, muerto de miedo, estuvo con todos ellos
Para muchos otros fue una noticia terrible: para todos los que trataron de respetar y hacer valer la legitimidad republicana; para los que preferían pensar por sí mismos; para los más débiles; para una parte del pueblo, fácil de engañar también, muerto también de miedo, pero en su sitio. Y también para una parte –muy reducida, pero real- de la iglesia católica española que, al igual que Miguel, cuando los bestias gritan “¡Viva el clero!” deja claro que “No tenemos nada que celebrar”.
De ahí parte la película tomando como referencia lo que ocurre en torno a Miguel, el párroco que va a empezar sus tareas en esas fechas de 1936 en Alzania (Leitza / Navarra).
En alguna ocasión ha comentado la directora que este personaje refleja lo que ocurrió con familiar suyo al que ella no conoció y del que muchas veces le han hablado agradecidos por lo que hizo con sus familias muchos vecinos de Alsasua.
Ya verán qué extraordinaria reconstrucción de los ambientes. Casi nos resultan ahora grotescos e incomprensibles los rótulos en los frontones y en las fachadas de las iglesias; los uniformes y saludos de requetés, carlistas y falangistas; la bandera con el aguilucho; pero todo ello, aún en medio de la violencia, lo despliega Helena Taberna ante nuestros ojos como un ejercicio de recuperación de la memoria que pretende, a la vez, ayudar a nuestra sociedad a sanar heridas y creo yo que lo consigue.
Igual que consigue una exquisita reproducción de los peinados, el vestuario, los trenes de carbón o las tiendas de ultramarinos.
¿Me permiten destacar dos escenas que reflejan muy bien el conjunto de la película?
Una escena es la celebración de una misa en la plaza del pueblo. Si no fuera por la tragedia que sabemos que envuelve, dudaríamos entre la carcajada y las lágrimas y saltaríamos de esta película a tantas escenas tragicómicas, esperpénticas más bien, de Berlanga.
La otra es una sobremesa con el obispo. Seguro que no se perderán detalle de las frases que se van a cruzar con el jefe falangista, los militares presentes, el obispo, la maestra y Miguel, el protagonista. ¿Quedará clara cual era la “doctrina oficial”? ¿Lograremos entender cómo se pudo bendecir aquello como “Santa Cruzada”? Miguel se esfuerza por aclarar cuál es para él “La buena noticia”, qué es lo que quiere predicar. No parece que sus interlocutores estén por la labor.
Quienes son capaces de atender simultáneamente a varios aspectos de la película, cosa que, sin duda, pueden hacer todos los aquí presentes, prestarán atención a la Sinfonía nº 7 de Ángel Illarramendi que es la mayor parte de la banda sonora. Les encantará.
Como la película y el ciclo completo. Eso espero.
Pedro Herranz
lunes, 26 de septiembre de 2011
Nuevo Programa de Procine 2011-2012
Estimados seguidores de Procine
Por fin podemos presentar el nuevo ciclo de cine español en Berna 2011-2012.
Fe de erratas: en el programa impreso falta la información de la película "Nacidas para sufrir" que se presentará el sábado 17 de diciembre. Lamentamos el error que hemos intentado subsamar en el blog. De todos modos se lo recordaremos en la primera sesión.
Tenemos algunas novedades. En primer lugar, cambiamos la sala. Se trata del Schulwarte Medienzentrum en Berna, en la Helvetiaplatz. Nuestra nueva ubicación, más céntrica, seguro que les resultará más cómoda. En segundo lugar, y no menos importante, hemos cambiado también el día, en lugar de los viernes como hasta ahora, vamos a proyectar nuestro ciclo los sábados a las 19:30.
Lo que no cambia es la presencia de nuestro estimado Sr. Don Pedro Herranz, Director de ALCE, que nos presentará las películas con muchos datos interesantes y reflexiones que nos harán pensar.
El equipo de Procine espera que, lo que cambia y lo que sigue igual, sea de su agrado, y les invitamos a comenzar con nosotros esta nueva andadura.
Por fin podemos presentar el nuevo ciclo de cine español en Berna 2011-2012.
Fe de erratas: en el programa impreso falta la información de la película "Nacidas para sufrir" que se presentará el sábado 17 de diciembre. Lamentamos el error que hemos intentado subsamar en el blog. De todos modos se lo recordaremos en la primera sesión.
Tenemos algunas novedades. En primer lugar, cambiamos la sala. Se trata del Schulwarte Medienzentrum en Berna, en la Helvetiaplatz. Nuestra nueva ubicación, más céntrica, seguro que les resultará más cómoda. En segundo lugar, y no menos importante, hemos cambiado también el día, en lugar de los viernes como hasta ahora, vamos a proyectar nuestro ciclo los sábados a las 19:30.
Lo que no cambia es la presencia de nuestro estimado Sr. Don Pedro Herranz, Director de ALCE, que nos presentará las películas con muchos datos interesantes y reflexiones que nos harán pensar.
El equipo de Procine espera que, lo que cambia y lo que sigue igual, sea de su agrado, y les invitamos a comenzar con nosotros esta nueva andadura.
sábado, 19 de marzo de 2011
Sesion Procine - 11.3.2011 - Un viaje hacia el mar
EL VIAJE HACIA EL MAR
11 de MARZO de 2011
Desde luego, el equipo de Procine tiene el don de la oportunidad: Berna está envuelta en su carnaval y, justo hoy, tenemos la ocasión de ver cómo un grupo de seis hombres se quitan los disfraces y se ponen a contarnos parte de sus vidas mientras recorren su país en un viaje lleno de descubrimientos.
En nuestro viaje cinematográfico estamos recorriendo también las últimas etapas –quedan la de hoy y la del día 25- y, como ustedes han sido capaces de pasar amargos tragos con Camino, con La soledad, con La teta asustada, por nombrar algunas, hoy se ven recompensados con este maravilloso -¡y cortito!- viaje hacia el mar.
El que fue durante muchos años presidente de Castilla-La Mancha y hoy lo es del congreso, Don José Bono, decía que se sentía muy feliz de haber podido llevar a cientos y cientos de castellanomanchegos a ver el mar por primera vez.
Eso es lo que ocurre en esta película de hace ocho años, aunque recoge el ambiente de finales de los cincuenta en Uruguay y no es el presidente Don José Bono quien los lleva con un programa de la consejería de bienestar social, sino un tal Rodríguez con su destartalado camión.
¿Y a quién lleva? “A una manga de bestias” dirá el vasco que va de copiloto; “a unos animales”, dirá el mismo Rodríguez, cuando compruebe, al final, que prefieren zamparse el asado y dormir la sieta bajo los árboles antes que contemplar la maravilla que él les ha puesto ante los ojos.
Pero nosotros sabemos, porque lo vemos, que lleva a unas personas normales y corrientes, cada una con su problema a cuestas, “con su muerto a cuestas”, como dirá el forastero que se les une a última hora, que van a desplegar encima de la caja del camión su filosofía de la vida.
Y ahí es donde más vamos a disfrutar. El juego de preguntas comunes y respuestas inesperadas nos invita a valorar el sentido del humor por encima de todo. Eso sí, en el viaje que nos ocupa, bien regado con tragos de caña, (tomados juntos, claro, porque “por acá se dice que trae mala suerte tomarlo solo”), bien adobado con el excelente asado que hará el vasco y acompañado contiuamente con una excelente música popular uruguaya que nos hará el viaje aún más agradable si cabe. No incluyo en esta categoría “La marcha de la bandera” que acabará, como van a ver, en una situación esperpéntica.
El viaje le permite al director hacernos conocer un poco mejor un precioso país al que, en nuestra incultura geográfica, a veces confundimos con Paraguay. Los uruguayos son los “orientales”, como dice el estribillo de su más que épico himno nacional: “¡Orientales, la patria o la tumba / libertad o con gloria morir!”.
Hablamos de un país con poco más de tres millones de habitantes, la mitad de ellos en Montevideo, la capital, y con una densidad de población que no llega a 20h/km2 lo que le permite filosofar al conductor del camión y asegurar –mientras maneja “más bien lento”- que “personas, hay; no las ves, pero las hay; lejos, pero las hay”.
Y, cuando las vemos, descubrimos lo verdaderamente importante del viaje. Observen con mimo, sobre todo, dos secuencias: la del desfile funerario al principio, justamente el día de la fiesta nacional (porque parece confirmado que acostumbramos a morirnos en los momentos más inoportunos) y la secuencia final con las reacciones de cada uno de los viajeros.
Ríanse a gusto. Disfruten de la sesión.
Sesión Procine - 4.3.2011 - Un novio para Yasmina
Un novio para Yasmina
4.3.2011
Yasmina es una joven marroquí culta y atractiva que ha venido a España con la intención de continuar sus estudios universitarios. Vive en un pueblo extremeño con su hermano Abdel y otros marroquíes que trabajan en la agricultura. Yasmina no acaba de encajar ni con los marroquíes ni con los españoles, y el único lugar en el que parece encontrarse a gusto es en una asociación de acogida de inmigrantes. Yasmina vive un apasionado y atípico noviazgo con Javi, un joven policía municipal. La relación funciona bien hasta que le plantea la cuestión del matrimonio. Javi empieza a desconfiar y, sintiéndose utilizado, se niega a casarse con ella.
Sesion Procine - 18.2.2011 - La soledad
18 de Febrero de 2011
¿Pudieron ver la gala de los Goya? ¿Se lo pasaron bien? Estaremos al tanto para cuando traigan por aquí “Pa negre” o “También la lluvia”.
Bueno, pues la película de hoy no recibió tantos Goyas como “Pa negre”, pero sí que se llevó tres en la edición número XXII, febrero de 2008: a la mejor película, a la mejor dirección, al mejor actor revelación.
¿Por qué? ¿Quizá porque Jaime Rosales, el director, nos trata desde el principio de “mirones”? ¿O quizá porque se pone de nuestra parte y nos deja elegir el mejor sitio y, por si aún no tenemos bastante, instala más cámaras de lo habitual, amplía el campo visual y nos sitúa en varios espacios a la vez?
El director nos va a dejar mirar, como digo, y, además, sin prisas. Así que tranquilos, pórtense como buenos berneses y háganse ya a la idea de que las escenas van a transcurrir lentamente, vamos a tener tiempo de mirarlas. Vamos a tener tiempo para meternos en la vida de los personajes. De eso se trata, sin que la película sea, ni mucho menos, una edición de “Gran Hermano”.
Si entramos un poco en lo que se nos cuenta, sin que yo les desvele los pasos de lo que acaba sucediendo, les diré que nos pone frente a lo más fundamental de la vida, frente a algo que no podemos evitar: la muerte. Y ahí es donde el director nos muestra –y nosotros lo sabemos- que estamos solos.
Decía Jaime Rosales, hace tres años en una entrevista, que él es de los que piensan que no debemos confundir “ser” con “tener” y que, en sociedades como las nuestras, cada vez van a ser más los que descubran que “ser” es más importante y necesario que “tener”.
La película rompe su lentitud, en un momento dado, con un hecho terrible que pone de manifiesto la fragilidad de la vida, lo fácilmente que se quiebra. Hechos así son los que, según Rosales, deben animarnos a entender todos los otros momentos en los que parece que no pase nada y a saber vivirlos intensamente, sin miedo.
Estamos, pues, ante un tipo de cine que no tiene muchos espectadores; que nos invita a reflexionar y que, partiendo de trabajos que no gustan, de las mezquindades de la familia, de la huida del campo a la ciudad, del vértigo de producir y consumir..., y enfrentándonos, como decía anteriormente, a momentos terribles que llegan sin que nunca los esperemos ni los deseemos, nos plantea si no sería posible comunicarnos más y mejor, entendernos, dedicar tiempo a las personas con las que convivimos y, quizá, de ese modo, no morir ahogados por la soledad.
domingo, 16 de enero de 2011
El último guión
Les ofrecemos el comentario de don Pedro Herranz al documental acerca de la vida de Luis Buñuel. Aprovechamos para recordarles que, en la siguiente sesión del 28 de enero, podremos deleitarnos con la película "Viridiana" del mismo director, y con una sorpresa.
EL ÚLTIMO GUIÓN
14 de enero de 2011
Hay ocasiones en las que un “producto cultural”, con todo lo mal que pueda sonar la expresión, acaba yendo a parar a la “inmensa minoría”. Puede ser el caso de esta tarde; pero no se preocupen; les aseguro que no se van a arrepentir.
Aunque estoy seguro de que todos ustedes conocen al genial sordo aragonés, quizá no esté de más recordar algunos datos básicos de Luis Buñuel.
Nació en Calanda, en febrero de 1900 (cumpliría ahora 111 años), pero murió habiendo cumplido solo 83. Hombre de muchas patrias: España, Méjico, Francia (residió también en Estados Unidos, pero quizá en el mundo de Hollywood no se sintió nunca a gusto; ni ellos con él).
Situemos su infancia y juventud en Zaragoza; su primera madurez en Madrid y tengamos en cuenta el entorno social del primer tercio del siglo XX en España y en Europa. ¿Cómo fue posible que el hijo de unos padres tan bien acomodados (terrateniente él, de familia rica ella) se interesara con tanto ahínco por los temas sociales? Su lucidez, su inteligencia y la Residencia de Estudiantes en Madrid pueden tener la explicación.
Lo habían mandado allí para que estudiara ingeniería, pero él se cambió en cuanto pudo a los estudios humanísticos. El conocimiento y la convivencia con genios de su época en la Residencia de Estudiantes, como Dalí y Lorca, enriquecieron y ampliaron su formación. Lo mismo que ocurre en París a través de su relación tan profunda con los surrealistas.
Dos de sus primeras películas, “Un perro andaluz” y “Las Hurdes, tierra sin pan”, están claramente marcados por esos dos aspectos fundamentales que he mencionado: el surrealismo y el conocimiento de la realidad más dura y cruel de la España pobre de aquellos años. “Las Hurdes” fue prohibida incluso en tiempos de la República.
Francia, Estados Unidos... pongan la guerra civil por medio y el odio que inspiró contra todo lo que fuera la cultura que ayuda a abrir los ojos y entenderán la ausencia de Buñuel de España. Quizá algunos de ustedes recordará aquella pregunta que decía “¿Qué país es ese en el que Picasso no pinta, Pau Casals no toca y Buñuel no rueda películas?”
Se marcha de Estados Unidos, donde se le rescinden sus contratos al ser acusado de ateo y comunista –no les cuento por quién- y comienza su periodo mejicano, posiblemente el más productivo. Destacaremos dos títulos “Los olvidados” (prohibida también en Méjico hasta que fue reconocida en Europa) y “Nazarín”.
Se atreve a volver a España a principios de los sesenta y a rodar “Viridiana” (podremos verla aquí el día 28) que, al igual que algunos de sus títulos más conocidos que vinieron después, (“Tristana”, “El ángel exterminador”, “El discreto encanto de la burguesía”, “El fantasma de la libertad”... )triunfaban en los festivales europeos y eran admirados por la crítica y los espectadores... europeos, mientras eran prohibidos en las salas... españolas hasta bastantes años después.
Su hijo mayor, Juan Luis Buñuel y un estrecho colaborador suyo durante veinte años, Jean Claude Carriere, nos muestran en “El último guión”, a través de sus diálogos llenos de ironía y conocimiento, la peripecia personal y cinematográfica de Luis Buñuel que exhaló su “(Mi) último suspiro”, como él titula sus memorias, en Méjico, en 1983.
Una información para quien pueda disfrutarla: “ISPANSI, Españoles” la segunda película de Carlos Iglesias, se presenta en el festival de cine de Solothurn el día 21, a las 17.45h y el 26, a las 20.30h.
viernes, 14 de enero de 2011
Sesiones de Procine el 17 de diciembre de 2010: "De Profundis" y "Pantaleon y las Visitadoras"
Estimados amigos:
A continuación publicaremos las dos últimas presentaciones de don Pedro Herranz, que realizó el día 17 de diciembre de 2010.
!Aprovechamos para desearles un Feliz Año Nuevo 2011!
A continuación publicaremos las dos últimas presentaciones de don Pedro Herranz, que realizó el día 17 de diciembre de 2010.
!Aprovechamos para desearles un Feliz Año Nuevo 2011!
"De Profundis"
Sesión infantil del 17-12-2010 presentada por alumnos de la 4ª clase de Lengua y Cultura Españolas
(Todos) Muy buenas tardes .
Como la película de hoy no tiene palabras, vamos a decir nosotras unas pocas.
¿En qué parte de España casi siempre está presente el mar?
¿En qué parte de España hay mucha gente que vive del mar?
¿Y en qué parte de España también hay mucha gente que desaparece y muere en el mar?
(Todos) En Galicia.
¡Correcto! Pues esta película está hecha en Galicia.
¿Y dónde hay maravillosos dibujantes...
Tan maravillosos que saben hacernos ver la realidad con otros ojos...
Y llenar de color y de luz los momentos más difíciles...
Y ayudarnos a comprender las dificultades de la vida con una sonrisa?
(Todos) En Galicia también.
De acuerdo, de acuerdo. Para que no nos digáis otra vez que en Galicia, ya os lo decimos nosotros:
La música que acompaña la banda sonora de la película también está interpretada por la orquesta sinfónica de Galicia.
¡Y ahora, mucha atención, por favor!
La película es lenta, lentísima y el que tenga prisa y quiera correr no va a entender nada.
¿Queréis entenderla y pasároslo bien?
Pues entonces, calma, mucha calma, respirad hondo, poneos cómodos en vuestros asientos...
Escuchad la música...
Guardad silencio...
Entrad dentro de los colores...
Observad bien las caras...
Cerrad los ojos, de vez en cuando, para entender mejor...
(Todos) ¡Ojo! ¡No os durmáis!
Seguro que, si lo hacéis así, os gustará mucho."
"Pantaleón y las Visitadoras"
17 de diciembre de 2010
La película de hoy está basada en la novela del mismo título cuyo autor es Mario Vargas Llosa, flamante premio Nobel de Literatura. ¿No les parece que sería oportuno oir algunos fragmentos de su discurso de hace dos semanas en Estocolmo? Donde dice “literatura”, “ficción”, “contadores de historias”, “fabuladores”... pongan ustedes también “cine”
Gracias a la literatura, a las conciencias que formó, a los deseos y anhelos que inspiró, al desencanto de lo real con que volvemos del viaje a una bella fantasía, la civilización es ahora menos cruel que cuando los contadores de cuentos comenzaron a humanizar la vida con sus fábulas. Seríamos peores de lo que somos sin los buenos libros que leímos, más conformistas, menos inquietos e insumisos y el espíritu crítico, motor del progreso, ni siquiera existiría. Igual que escribir, leer es protestar contra las insuficiencias de la vida.
Sin las ficciones seríamos menos conscientes de la importancia de la libertad para que la vida sea vivible y del infierno en que se convierte cuando es conculcada por un tirano, una ideología o una religión. Quienes dudan de que la literatura, además de sumirnos en el sueño de la belleza y la felicidad, nos alerta contra toda forma de opresión, pregúntense por qué todos los regímenes empeñados en controlar la conducta de los ciudadanos de la cuna a la tumba, la temen tanto que establecen sistemas de censura para reprimirla y vigilan con tanta suspicacia a los escritores independientes.
Lo quieran o no, lo sepan o no, los fabuladores, al inventar historias, propagan la insatisfacción, mostrando que el mundo está mal hecho, que la vida de la fantasía es más rica que la de la rutina cotidiana. Esa comprobación, si echa raíces en la sensibilidad y la conciencia, vuelve a los ciudadanos más difíciles de manipular, de aceptar las mentiras de quienes quisieran hacerles creer que, entre barrotes, inquisidores y carceleros viven más seguros y mejor.
La buena literatura tiende puentes entre gentes distintas y, haciéndonos gozar, sufrir o sorprendernos, nos une por debajo de las lenguas, creencias, usos, costumbres y prejuicios que nos separan.
La literatura crea una fraternidad dentro de la diversidad humana y eclipsa las fronteras que erigen entre hombres y mujeres la ignorancia, las ideologías, las religiones, los idiomas y la estupidez.
Enfrentándonos a los fanáticos homicidas defendemos nuestro derecho a soñar y a hacer nuestros sueños realidad.
Por eso, hay que repetirlo sin tregua hasta convencer de ello a las nuevas generaciones: la ficción es más que un entretenimiento, más que un ejercicio intelectual que aguza la sensibilidad y despierta el espíritu crítico. Es una necesidad imprescindible para que la civilización siga existiendo, renovándose y conservando en nosotros lo mejor de lo humano.
Nada ha sembrado tanto la inquietud, removido tanto la imaginación y los deseos, como esa vida de mentiras que añadimos a la que tenemos gracias a la literatura para protagonizar las grandes aventuras, las grandes pasiones, que la vida verdadera nunca nos dará.
Las mentiras de la literatura se vuelven verdades a través de nosotros, los lectores transformados, contaminados de anhelos y, por culpa de la ficción, en permanente entredicho con la mediocre realidad.
Por eso tenemos que seguir soñando, leyendo y escribiendo, la más eficaz manera que hayamos encontrado de aliviar nuestra condición perecedera, de derrotar a la carcoma del tiempo y de convertir en posible lo imposible."
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